Sophia Bisilliat deja su carrera de actriz profesional para dar cursos de teatro como voluntaria en la cárcel Carandiru en Sao Paulo, Brasil. Al involucrarse para que los presos recobren su amor propio incitándoles a desarrollar sus talentos artísticos, descubre que dos detenidos, Dexter y Afro-X, han formado un grupo de rap que lleva el mismo nombre que su cédula.