Argentina, 1976: unos centros clandestinos de detención donde, en la época del terrorismo de Estado, se torturaba antes de hacer desaparecer a todos los individuos que luchaban por una sociedad más justa.
Argentina, 2007: unos espacios vacíos cultivan la Memoria y la Historia y hacen renacer los valores por los cuales la generación marcada por sus 30 000 desaparecidos ha luchado con determinación.