El festival de Biarritz se volvió un evento referencia para el cine latinoamericano.
Propone a concurso largometrajes, cortometrajes y documentales (en patrocinado con la Unión Latina) y una sección dedicada a los proyectos de Jóvenes Directores que permite identificar los talentos futuros del continente latinoamericano.
Al lado de las películas a concurso, el festival propone cada año homenajes y retrospectivas alrededor de distintas temáticas; también presenta una larga selección de cortometrajes del Festival de Bruselas, de Aquitaine Image Cinéma y de la asociación KIMUAK (País Vasco español).
Además, el festival plantea descubrir la cultura latinoamericana bajo otras formas, con encuentros literarios, exposiciones de fotografías o conferencias universitarias.
El famoso Village del festival, es un lugar de encuentros e intercambios, situado en frente del océano, dónde se pueden ver las exposiciones, asistir a las conferencias y disfrutar cada noche los conciertos gratuitos.