En Puente Grande, México, la cárcel acoge a mujeres presas que parecen organizar su vida cotidiana a su manera. Presas, pero mujeres ante todo, con sus penas, los dramas de sus vidas, reflejos de una sociedad a veces violenta y a menudo machista. Una tierna complicidad atraviesa este documental y describe con una escasa exactitud el juego de espejos entre la sociedad y la cárcel.