Sebastián Mamani regresa a su comunidad de origen de la que fue expulsado años atrás. Carga a la espalda la enorme máscara de la muerte para danzar hasta morir en una suerte de expiación de los pecados que ocasionaron su exilio y como una manera de renacer en la identidad perdida. Durante su viaje a pie rememora los momentos claves de su azarosa vida